Si, ha ocurrido lo de siempre. Por problemas de yo, de mi, el blog Malayerba ha sido abandonado. Tanto es así que después de tres intentos para recordar la contraseña, estoy escribiendo desde la incredulidad asboluta esta nueva entrada. En realidad, uno abre un blog porque piensa que tiene cosas que contar. Las tengo, lo juro. Lo que pasa es que unas veces son difíciles de verbalizar, otras son efímeras y otras, como diría un buen español, una solemne mierda. Seguiré actualizando en este intento de periodismo barato las páginas de este blog, con toda la malayerba que pueda, en la trinchera del segundo asalto. Unas veces con ripia, otras veces…, otras veces no.
Posteado por: Javier Rodríguez | 22/02/2011